Esos locos becarios

En los veranos son la sal de la tierra, las redacciones no serían lo mismo sin ellos. Su torpeza extrema, sus ocurrencias, su ingenuidad y, por qué no admitirlo, sus arranques de brillantez, contribuyen muy mucho a hacer más llevaderos los meses de estío. Quienes han tenido que bregar con ellos, y en especial los […]

Religión, regresión

Viví en Ceuta tres años, cuando era adolescente. Allí se me hizo habitual ver a mujeres tapadas de la cabeza a los pies y con velo y ya por entonces me parecía algo indignante, aunque no más que las actitudes clasistas y hasta racistas de no pocos ceutíes hacia los que para ellos eran, en […]

Portadas maravillosas

Hoy me topado con una, así que he pensado que es un momento tan bueno como cualquier otro para recordar algunas portadas maravillosas. La que me ha dado la idea me encanta por dos motivos: por un lado, porque no me parece que el asunto sea una noticia como para abrir un periódico, y a […]

Pensamientos vagabundos

En la prensa, el verano también suele ser sinónimo de sequía. Julio y agosto son meses de reportajes recurrentes y de noticias que se estiran como un chicle, a las que se las intenta exprimir un día y otro y otro, para rellenar espacio. Por fortuna siempre aparece alguna curiosa, como cuando hace algunos años […]

nuevo periodismo (en minúsculas)

El pasado septiembre, cuando nos echaron, empezamos a movilizarnos y todas las mañanas salíamos un rato a la calle a protestar. Espontáneamente se nos unieron los becarios, en parte por simpatía personal y en parte porque también veían injusta la decisión empresarial. Recuerdo que hablé con una de las meritorias y le pedí que no […]

Noche de San Guillermo

De pequeño celebrábamos la noche de San Juan entre los días 24 y 25 de junio. Así podíamos felicitar a los juanes de la familia, que eran unos cuantos, y también a los guillermos, mi padre y yo. A una de esas fiestas corresponde la imagen que ilustra este artículo. Ahí están mi madre, mis […]

Lógica empresarial y desfachatez

Hay razonamientos de empresarios que puedo comprender (aunque eso no quiere decir que los comparta, ni mucho menos) y otros que me parecen tan nauseabundos que prefiero pensar una de estas dos cosas: que quien los ha formulado se ha expresado mal o que yo, en mis cortas entendederas, no he pillado el meollo de […]